
Cuando podemos des-andar el camino andado y establecer un diálogo con uno mismo, podemos comprender muchas de las acciones realizadas en el transcurso de nuestro quehacer docente.
Cuando se recuerda aquella primera vez que nos enfrentamos a un grupo de estudiantes con todos los miedos e inseguridades y con la falsa certeza de que la ventaja más importante era dominar la disciplina.
Hoy podemos decir que nada es definitivo en educación, es una ciencia y como tal está en constante evolución y con mayor razón por su condición humanitaria, que el dominio de la disciplina es necesario pero no suficiente, que es de mayor importancia el comprender la condición humana y todo lo que implica el estudiante, porque sin actitud poco se logra como complemento de otras habilidades en el docente.
Con referencia a la lectura de Steve(2003), impresiona la habilidad del autor para plasmar los hechos, sentimientos, emociones y habilidades en la trayectoria del aprendizaje de un Maestro, además el hecho de marcar preferentemente, el aprender a ser Maestro de Humanidad y ganarse la libertad de ser Maestro, es decir, en una interpretación muy personal, lograr lo anterior, minimizaría las posibles dificultades como la identidad docente, desprenderse del modelo de investigador especialista, la comunicación y la interacción dentro del grupo como un sistema de comunicación, la indisciplina y la transposición didáctica.
Lo cierto es, que lograr la libertad de Maestro y ser Maestro de Humanidad, lo vamos aprendiendo a través de las dificultades que menciona el autor y nunca dejaremos de aprender, porque tratamos con seres humanos y éstos están en constante evolución, modificando a su vez los ambientes y escenarios.
Por otro lado, a veces no tenemos la capacidad en ese momento de identificar las dificultades que se presentan al interactuar en un aula y la mayoría de las veces, tienen que ver en el fallo de la comunicación.
Lo que llama la atención es algo que menciona el autor sobre la idealización. Es decir, se repiten de memoria las definiciones de las teorías sobre el aprendizaje, quedándose en la teoría sin aterrizar en la práctica. Como menciona Santos(1993), “Que la simbiosis de la teoría y de la práctica se establezca en una permanente interacción. La teoría permite iluminar la práctica, y de la práctica reflexiva se llega a una teoría de mayor contraste.”
Bueno, Pues observo sus comentarios, y lo que me identifica, es la lograr la libertad de ser maestro. Que es algo que me gusta bastante trabajar y sentir. Si nos sentimos libres para ejercer nuestras actividades docentes, logramos en el alumno muchísimas cosas de crecimiento en su aprendizaje. Pero si nos intentan imponer una forma de trabajo. No nos sentimos a gusto y por lo tanto lo expresamos con el aprendizaje de nuestros alumnos. Hasta luego.
ResponderEliminarComparto la idea de que gracias a las dificultades que se nos van presentando, es como se crean las necesidades del aprenizaje y las experiencias significativas que resultan de ello.
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